Hay personas que nos conocen desde hace años y, aun así, parecen conocer una versión de nosotros que ya no existe.
Otras nos juzgan por una decisión, una etapa, una publicación o incluso por lo que alguien más les contó.
Y también está la otra cara: a veces somos nosotros quienes gastamos demasiada energía intentando demostrar que somos felices, fuertes, exitosos, buenos padres, buenas parejas o que “todo está bien”.
Por eso quiero abrir este debate:
¿Hasta qué punto importa la percepción que los demás tienen de nosotros?
¿Crees que nuestra reputación forma parte de quienes somos en la vida real, o llega un momento en que debemos dejar de intentar corregir lo que otros piensan?
Y una más difícil:
¿Alguna vez sentiste que estabas intentando demostrar algo que, si realmente estuvieras segura de ello, quizá no necesitarías demostrar?
Los leo. Quiero opiniones diferentes, incluso si no estamos de acuerdo.
(tu participación activa en debates, te va a sumar para puntos para las dinámicas).